Los apóstoles se encontraban juntos, al parecer esperando el día de Pentecostés. Esta fiesta se celebra cincuenta días después de la pascua. Era un día de mucha alegría y descanso pues, entre otras cosas, se recordaba que Jehová los había sacado de Egipto para conducirlos a una tierra fértil y espaciosa, y, lo más importante, fue fiel a su promesa.
Lee Hechos 2:1-13
¿Cómo se encontraban los discípulos?
¿Qué entiendes por “juntos unánimes”?
Unánime: conjunto de personas que convienen en un mismo parecer, dictamen, parecer o sentimiento. (Diccionario de la Real Academia Española)
¿Cómo fue la llegada de la promesa del Espíritu Santo?, ¿La esperaban en ese momento?, ¿Qué es lo que estaban haciendo los discípulos?
La llegada del Espíritu Santo a la vida de sus discípulos no fue resultado de una preparación que ellos hicieron, nadie preparo un ambiente musical o algo parecido. Dice que el estruendo vino de arriba, del cielo, no dice que vino un viento, sino semejante a un viento, “como un viento recio que soplaba”. Lo que Lucas trata de explicar es un fenómeno desconocido mediante un fenómeno conocido.
Ahora tratemos de relacionar todo este texto
Lucas comienza este capítulo con las palabras “unánimes”, “juntos” y realmente la falta de esto paraliza a todo organismo funcional. Cuando comenzamos a vivir esta pequeña palabra “unánimes” en nuestro grupo, entonces podremos ver cosas sobrenaturales.
Lucas, en el vers. 2, nos dice que al llegar la promesa del Espíritu Santo, no sólo lleno a las personas presentes, sino que también “llenó toda la casa donde estaban sentados”. Y esto continuará de la misma forma, llenando los lugares en los que te encuentres.
Este suceso empezó a juntar a la multitud, y se volvieron confusos, atónitos y maravillados. Así que no te sorprenda si al estar lleno tú del Espíritu Santo, las personas también se acerquen a ti sorprendidas, asiéndote preguntas como: ¿Qué tienes?, ¿Qué te paso?, ¿Qué raro?, entre otras.
Lo que Lucas nos muestra sobre el hablar en lenguas es sólo una pequeña porción de lo que estamos leyendo en la palabra, esto significa que es también sólo una porción de lo que Dios puede hacer en nosotros.
Puedes revisar 1 corintios 12:29-31
Cuando los discípulos recibieron al Espíritu Santo, ellos empezaron a dar testimonio de nuestro Señor Jesucristo.
Dedica un tiempo para orar y pedir lo mismo.
Vuelve a leer hechos 2:6-7
¿Cuál fue el siguiente paso después del estruendo (la llegada de la promesa del Espíritu Santo)?
¿Qué reacción tenían las demás personas al ver esto?
¿Cuántas nacionalidades, de acuerdo al tipo de lengua, estaban en ese lugar (vers. 9-11)?
¿Cuál fue la última pregunta que las personas se hicieron (vers. 12)?
Realmente las demás personas que se empezaron a juntar (vers. 6), las que no estuvieron unánimes, no podían entender qué era lo que pasaba en ese lugar, daban sus propias respuestas y explicaciones ante tal acontecimiento y otros definitivamente, sin más, se fueron por lo mas cómodo, “burlándose” decían: “están llenos de mosto” (v13) ¿no se te hace familiar todo esto?
COMISIÓN
La promesa que nos dio Jesús sobre el Espíritu Santo es también viva en nosotros, esto nos lleva a testificar de la misma manera en que la hicieron sus discípulos. La mejor manera en que podemos testificar es estando unidos trabajando todos hacia un mismo fin “que el mundo también conozca del amor de Dios” pues esta fue su oración.
“Mas no ruego solamente por éstos, sino también por los que han de creer en mí por la palabra de ellos, para que todos sean uno; como tú oh Padre, en mí, y yo en ti, que también ellos sean uno en nosotros; para que el mundo crea que tú me enviaste”
JUAN 17:20-21.
Oremos
Para que podamos trabajar en unanimidad, y así Dios pueda usarnos para su gloria.
No hay comentarios:
Publicar un comentario