“Haya, pues, en vosotros este sentir que hubo también en Cristo Jesús,
el cual, siendo en forma de Dios, no estimó el ser igual a Dios como cosa a que aferrarse,
sino que se despojó a sí mismo, tomando forma de siervo, hecho semejante a los hombres;
y estando en la condición de hombre, se humilló a sí mismo, haciéndose obediente hasta la muerte, y muerte de cruz”.
el cual, siendo en forma de Dios, no estimó el ser igual a Dios como cosa a que aferrarse,
sino que se despojó a sí mismo, tomando forma de siervo, hecho semejante a los hombres;
y estando en la condición de hombre, se humilló a sí mismo, haciéndose obediente hasta la muerte, y muerte de cruz”.
Contexto: En este devocional examinaremos algunos versículos del Evangelio según San Lucas.
En Lucas, como en los demás evangelios, el título se deriva de su autor. Como gentil, sería el único que escribiera algún libro de las escrituras. Se conoce muy poco acerca de él, y no se incluyen detalles personales acerca de sí mismo en los libros que escribe. Fue un compañero frecuente del apóstol Pablo. Es un autor académicamente preparado y culto. Escribió como un historiador minucioso, con frecuencia, dando detalles que ayudaron a identificar el contexto histórico de los acontecimientos que él describió.
Nos presenta a Cristo como el Hijo de Hombre, la respuesta a las necesidades y esperanzas de la raza humana, quien vino a buscar y a salvar a los pecadores perdidos.
Hacia el pasaje:
¿Qué cosas entregó Jesucristo para poder reestablecer una relación personal con Dios?
¿Gloria? ¿Honra? ¿Autoridad? ¿Poder?
El pasaje introductorio nos dice que no estimó el ser igual a Dios como cosa a qué aferrarse; sino que vivió en constante humillación hasta la muerte, y una muerte en la cruz. Además nos dice que se despojo a sí mismo, y tomó forma de siervo.
En nuestra vida, ¿qué tanto nos despojamos de nosotros? ¿Nos gusta tomar forma de siervos? ¿Es constante esta actitud?
Jesús, como cien por ciento Dios y Hombre, vivió en constante obediencia y entrega para poder cumplir la voluntad de Dios.
Jesús, como cien por ciento Dios y Hombre, vivió en constante obediencia y entrega para poder cumplir la voluntad de Dios.
Lee Lucas 12: 13-34
En esta parte del evangelio ya han pasado muchas cosas:
- Milagros y sanidades de Jesús.
- Elección de los discípulos.
- Enseñanzas acerca del amor a los demás.
- Jesús anunciando su muerte.
- Transfiguración.
- Reprensión a Fariseos e intérpretes de la ley.
Se nos dice que nos tenemos que guardar de toda avaricia.
En el Nuevo Diccionario Bíblico Ilustrado se nos dice acerca de la avaricia:
“Amor desordenado de las riquezas”. Se denomina con expresiones como: “amigo del Dinero”, “codicioso”, “ávido de ganancias deshonestas”. Es un vicio que daña al hombre y le impide usar los bienes que posee, lo hace insensato y duro para sus semejantes, lo hace esclavo del dinero, lo hace caer en idolatría, apartándose del cumplimiento de sus deberes para con Dios y para con el prójimo. (pp. 88-89)
En la parábola ¿qué se nos dice que haría en el versículo 19?
¿Por qué se regocija Jesús en Lucas 10.21?
Salomón fue muy conocido en su época en todo el mundo e iban de todas partes a ver su grandeza ¿Qué nos dice el versículo 27 de él?
Lee nuevamente los versículos: 15, 21, 31 y 34.
En la actualidad podemos encontrar en nuestra vida dos corrientes opuestas que nos hablan acerca de los bienes materiales: el materialismo y la prosperidad, la primera está enfocada a obtener todo lo posible en el mundo y que de eso dependa lo que llegues a ser; en la segunda podemos apreciar ideas como: “tener fe en la fe”, “éxito es un derecho de todo cristiano”, “Dios ayuda cuando ofrendo”, y en cierta manera “dar a Dios para que él te de más”.
Como personas en el mundo, debemos guardarnos para no desviarnos de lo que nos enseña la Biblia. Como cristianos, no damos a Dios por que él nos da; le damos por que lo amamos; a él le pertenece todo y nos ha escogido para ser sus Hijos, nos perdona toda ofensa y bendice en gran manera; nos encontrábamos en delitos y pecados, sin esperanza y sin Dios; es cuando recibimos esa gran noticia de Salvación y ahora podemos servirle con todo lo que somos. Debemos de administrar muy bien todo lo que él nos da y enfocarlo en obediencia a él.
Oremos
Que como estudiantes tengamos un buen conocimiento de Dios y aprendamos a ofrendar, y bendecir con lo que Dios nos da (tiempo, capacidades, dones, bienes), administrarlo de una manera sabia con su ayuda; para que, en un futuro próximo, también lo hagamos como profesionistas.
Que en medio de las tinieblas y oscuridad, marcado en un mundo materialista, podamos ser luces que alumbran y establecen el reino de Dios.
Que no nos cansemos de hacer el bien y seamos instrumentos de bendición en todo momento hacia nuestros prójimos.
“Piedras Vivas: Portadoras de Esperanza.”
Visión IFES
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