sábado, 23 de octubre de 2010

Amando y viviendo como hijos de Dios

El propósito del cuarto evangelio, así como de 1 de Juan, son similares, aunque existen pequeñas diferencias. En el cuarto evangelio, Juan quiso estimular la fe en Jesús como Hijo único de Dios, teniendo como meta de esta fe la vida eterna. En 1 de Juan, el autor da por sentado que los lectores ya creen que Jesús es el Hijo de Dios, y les dice que esa fe que tienen les llevará a la vida eterna.
“Les escrito estas cosas a ustedes que creen en el nombre del Hijo de Dios, para que sepan que tienen vida eterna”. 1 Juan 5:13

Lee 1 Juan 3:11-24

Personas que habían salido de la comunidad de la iglesia, se habían distanciado de la verdad sobre la identidad de Jesús y enseñaban que esta verdad era inadecuada. Por esto, el escritor de este libro habla de ellos como “anticristos”.
Estas personas decían estar sin pecado, así también se les podría criticar por no mostrar amor a otros. Por esto Juan enfatiza en la sana doctrina que les fue enseñada desde el principio, que Jesús ha venido en carne, es decir, en cuerpo humano, es el Hijo de Dios y nos enseñó a amarnos unos a otros, así como Él nos amó y vino a dar su vida por nosotros.
¿Por qué crees que compara al hombre que aborrece a su hermano con un asesino? ¿En qué se podrían asemejar? Vers. 15
¿Cómo hemos conocido el amor?, ¿qué hizo Jesús por nosotros?, sabiendo esto, ¿qué actitud debemos tener nosotros con nuestros hermanos? Vers. 16. 
¿Cuáles podrían ser las formas de poner la vida por un hermano? Quizá hoy en día, el sacrificio no sea solamente físico, ¿cuáles podrían ser las otras formas de dar la vida por nuestros hermanos? 
En el vers. 17 ¿cómo debe actuar el que tiene bienes de este mundo y ve a su hermano tener necesidad? ¿Cómo debemos amar? 
¿Cuáles podrían ser los distintos tipos de necesidades que podríamos suplir?
Existen personas a nuestro alrededor que necesitan de nuestro servicio, edificación o ánimo, o quizá, que alguna necesidad material sea suplida.
Hermanos, miremos lo que dice la palabra de Dios.
“Hijitos míos, no amemos de palabra ni de lengua, sino de hecho y en verdad”.
En el vers. 21-22, ¿en qué casos obtenemos las peticiones que hemos hecho?
Por último, ¿cuál es el mandamiento que nos dio Jesús? (vers. 23)
¿Cómo sabemos que permanecemos en Dios? Vers. 24
Jesús dijo en Juan 15:17 “Esto os mando: “Que os améis unos a otros”
Para nosotros, que hemos conocido a Jesús, el amor no es una opción, es un mandamiento. Así como el nos amó, debemos amarnos unos a otros.
¿Te encuentras en una situación en la que sientes que ya has dado mucho y aún no ves los frutos de tu trabajo y te sientes cansado e impaciente? ¿Qué dice la palabra de Dios al respecto?
 
“9 No nos cansemos de hacer el bien, porque a su debido tiempo cosecharemos si no nos damos por vencidos”.
Gálatas 6:9
Si te encuentras en una situación similar y dices “hasta aquí”, sigue adelante, sigue hacienda la voluntad de Dios, porque a su tiempo segarás, si no te cansas, si no desmayas. 
Dios no se cansa con nosotros, ni desiste. Tampoco lo hagamos nosotros de hacer el bien y servir a nuestros hermanos, de dar la vida por ellos.
“16 En esto conocemos lo que es el amor: en que Jesucristo entregó su vida por nosotros. Así también nosotros debemos entregar la vida por nuestros hermanos”.1 Juan 3:16.

Oración.Pidamos perdón a Dios si en algún momento no hemos amado como Él nos mandó. Pidámosle que nos limpie de todo pecado y nos fortalezca, anime y renueve para ser cada día más parecidos a Él.

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