Elías, después de haber anunciado la sequía que vendría, recibe órdenes de Dios para huir hacia el arroyo Querit y luego a Sarepta, estas instrucciones forman parte de la capacitación que tendría antes de la misión en el monte Carmelo. Estar en la escuela de Dios conlleva riesgos, confianza absulta y obediencia a su palabra.
Lee 1 Reyes 17:2-24
¿A dónde lo envía primero Dios?
“Sal de aquí y huye hacia el oriente, y escóndete en el arroyo de Querit, al este del Jordán. Beberás del arroyo; y yo he mandado a los cuervos que te den allí de comer.”(vers.3,4)
Tisbé, ciudad de donde provenía Elías, quedaba junto al arroyo Querit, así que éste habrá sido un lugar familiar para Elías.
¿Quiénes le darían de comer?
Los cuervos eran considerados animales impuros, (Levítico 11:15) pero vemos que aquí son ellos a quienes Dios utiliza para sustentarlo durante alrededor de un año.
Dios cuidó de Elías en ese momento difícil y aún en la ausencia de hombres, envió cuervos para sustentarlo, pero no lo desamparó en ningún momento.
Dios es omnipotente y cuando tiene un propósito en nuestras vidas, lo cumplirá a pesar de las circunstancias, e incluso de nosotros mismos.
¿Y qué hizo Elías?
“Y él fue e hizo conforme a la palabra de Jehová” (Vers. 5)
Vemos que fue obediente a Dios en todo momento. Debía conocerlo de una manera distinta, como soberano absoluto del universo, aprender a depender y confiar completamente en Él como su única fuente de sustento, a estar solo, aceptando la única compañía de Dios.
¿A dónde lo condujo posteriormente Dios?
“Ve ahora a Sarepta de Sidón, y permanece allí. A una viuda de ese lugar le he ordenado darte de comer”(vers.9)
Y qué hizo Elías?
Entonces él se levantó y se fue a Sarepta (Vers.10)
Vemos de Nuevo la obediencia de Elías en esta segunda orden.
De nuevo Dios ordena que sustenten a Elías, esta vez, a una mujer viuda y pobre, que no pertenecía a su pueblo elegido. La sequía ya había comenzado y la profecía se estaba cumpliendo, el agua del arroyo ya escaseaba, sin embargo Elías seguía siendo alimentado y cuidado por Dios.
Sarepta significa “crisol de fundición” Dios tenía que utilizar este lugar para seguir modelándolo y capacitándolo para ser la persona que debía ser.
Muchas veces Dios utiliza las circunstancias como procesos en los cuales nos prepara para sus propósitos.
Dios lo había enviado junto a una mujer que le daría de comer, esta vez, un puñado de harina y un poco de aceite, ya no serían los cuervos. Otra prueba más para Elías, tener que depender de una mujer, pobre, viuda, y además gentil, que no pertenecía al pueblo de Dios. Debía aprender a depender de Dios y de los instrumentos que utiliza, sin menospreciarlos o menoscabarlos.
¿Qué sucedió en los versículos 17-24?
La persona que tocaba un cadáver, era considerada impura (Números 19:11-13). Elías, no sólo lo toca, sino que lo cubre totalmente tres veces. Y el hijo de la viuda resucita. Es Dios quien purifica y utiliza instrumentos considerados muchas veces viles, para mostrar su gloria.
Dios no contradice su palabra, sino es una muestra de su gracia y misericordia, que en Jesucristo, alcanzaría también a los gentiles.
¿Qué reconoció la viuda que debía reconocer también el pueblo de Dios?
“Ahora conozco que tú eres varón de Dios, y que la palabra de Jehová es verdad en tu boca.” (vers.24)
Para reflexionar:
¿Cuáles piensas son las lecciones que Dios quiere enseñarte en este tiempo, a través de las circunstancias que vives?
¿Inviertes tiempo en su palabra y en la oración para conocer su voluntad?
¿Qué medidas debes tomar para ser más obediente a su palabra y cumplir así sus propósitos?
Oración
Que seamos hombres y mujeres de oración, que como Elías, conozcan la palabra de Dios y sean obedientes a ella.
Que podamos influir en nuestro contexto determinado, y que las personas que nos miran puedan decir como la viuda: “Ahora conozco que tú eres varón de Dios, y que la palabra de Jehová es verdad en tu boca.”
Día nacional de oración y ayuno. Este mes: Viernes 27 de febrero
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