Los cuatro evangelios buscan relatar el evangelio de Jesús a diferentes grupos de personas en circunstancias distintas. Mateo relata el evangelio para los judíos, Marcos a los romanos, Lucas a los griegos y Juan a todos. También los evangelios relatan el evangelio como testimonio de lo que sucedió en la vida terrenal de Jesús. Sin estos cuatro evangelios no conoceríamos de la vida de Jesús.
Lee Juan 1: 1-4, 14.
¿Quién es el Verbo?
Es verdad que: ‘era en el principio’, ‘era con Dios’, ‘era Dios’, ‘todas las cosas por él fueron hechas’, ‘sin él nada de lo que ha sido hecho, fue hecho’, ‘en él estaba la vida’.
Medita en esas palabras: ‘principio’, ‘era con Dios’, ‘era Dios’, ‘todas las cosas por él fueron hechas’, ‘sin él nada de lo que ha sido hecho, fue hecho’, ‘en el estaba la vida’.
¿Qué nos dice de ese Verbo en el versículo 14?
¿Cuáles con las primeras palabras que vienen a tu mente cuando piensas en un bebé?
¿Cuáles son las cosas agradables de un bebé?
¿Cuales son las cosas desagradables de un bebé?
Para que una persona pueda vivir en esta tierra necesita nacer. Pasar por los nueve meses de gestación, medir unos cuantos centímetros, ser cuidado, alimentado, corregido, enseñado, abrigado, aseado de todas las cosas que, por su cuenta no puede. Tener sumo cuidado de él, porque no puede valerse por sí mismo.
Se nos dice que aquel verbo fue hecho carne, y habitó entre nosotros. Fue el inicio del partimiento de la historia, pero fue en humildad, debilidad, mansedumbre, dependencia del ser humano. ¡Jesús fue un niño normal!, esto es, como uno de esos bebés que tal vez has llegado a cargar; pero también fue Dios en la tierra.
En los evangelios de Mateo y Lucas se nos narra el nacimiento, niñez y juventud de Jesús. En el Capítulo 2 versículo 33 de Lucas sus padres terrenales estaban maravillados de todo lo que se decía de él.
¿Has tenido un niño en tus brazos? Son suaves, tiernos, algunos llorones, pero débiles ante la sociedad. Dios tomó forma de hombre porque ¡Ama a la Humanidad!, podemos agradecer ese gran acontecimiento como las huestes celestiales de que se hablan en Lucas 2.14:
“Gloria a Dios en las alturas,
Y en le tierra paz, buena voluntad para con los hombres.”
Por medio del nacimiento de Jesús en la tierra se establece el nuevo pacto de paz en la tierra, ¡hay buena voluntad para con los hombres por medio de la salvación gratuita que él nos brinda!
A finales de este mes y año se celebra el nacimiento de Jesús, aunque como comunidad sabemos que no nació en estas fechas podemos aprovechar la disposición de la gente para compartir de él en esta época del año.
Oremos
Agradeciendo a Dios la decisión que tomó al hacerse débil y dependiente de los hombres, para unirnos a él.
Por las personas que pueden escuchar de su nacimiento, que su corazón no sea duro y reciban con alegría el mensaje de las buenas nuevas.
Pidiendo gracia y sabiduría al compartir de Dios a los que nos rodean, en convivios, posadas, charlas, etc.
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